Vida entre el monte y la tierra.
En el corazón del paraje de Huesa tacaña, al pie de la imponente solana de Peña Rubia en Villena, el olivar no
constituye un monocultivo aislado, sino la pieza central de un ecosistema equilibrado y diverso.
Aquí, 55 hectáreas de finca integran armoniosamente más de 11.000 olivos con la vegetación autóctona mediterránea,
donde el pinar silvestre, el romero, el tomillo y el monte bajo envuelven cada parcela.
Nuestra elección es clara: la variedad Picual. Adaptada de forma idónea a la altitud, las oscilaciones térmicas de
la zona y la nitidez del clima del interior alicantino, esta variedad adquiere en nuestro suelo una personalidad singular.
Sus frutos, recolectados en su punto óptimo de maduración, dan origen a un aceite de oliva virgen extra de
acusada estabilidad, gran riqueza en polifenoles y un perfil sensorial fresco y estructurado, marcado por notas
de hierba verde, tomatera y planta de olivo.
El respeto por el entorno define nuestra manera de trabajar la tierra: gestión sostenible del suelo y cubierta vegetal,
integración en el ecosistema, aprovechamiento de residuos de poda y uso eficiente del agua.
Huesa Tacaña es, en definitiva, el reflejo de un compromiso: cultivar una variedad noble en un entorno vivo,
cuidando el paisaje de hoy para garantizar la fertilidad y la belleza de la tierra de mañana.
constituye un monocultivo aislado, sino la pieza central de un ecosistema equilibrado y diverso.
Aquí, 55 hectáreas de finca integran armoniosamente más de 11.000 olivos con la vegetación autóctona mediterránea,
donde el pinar silvestre, el romero, el tomillo y el monte bajo envuelven cada parcela.
Nuestra elección es clara: la variedad Picual. Adaptada de forma idónea a la altitud, las oscilaciones térmicas de
la zona y la nitidez del clima del interior alicantino, esta variedad adquiere en nuestro suelo una personalidad singular.
Sus frutos, recolectados en su punto óptimo de maduración, dan origen a un aceite de oliva virgen extra de
acusada estabilidad, gran riqueza en polifenoles y un perfil sensorial fresco y estructurado, marcado por notas
de hierba verde, tomatera y planta de olivo.
El respeto por el entorno define nuestra manera de trabajar la tierra: gestión sostenible del suelo y cubierta vegetal,
integración en el ecosistema, aprovechamiento de residuos de poda y uso eficiente del agua.
Huesa Tacaña es, en definitiva, el reflejo de un compromiso: cultivar una variedad noble en un entorno vivo,
cuidando el paisaje de hoy para garantizar la fertilidad y la belleza de la tierra de mañana.